Pagan 155.000 euros una moneda de 8 escudos de 1724

La casa de subastas Aureo&Calicó ha adjudicado en 155.000 euros una moneda de 8 escudos del reinado de Luis I acuñada en el Real Ingenio de Segovia. El valor de la pieza, que contó con un precio de salida de 75.000 euros, radica en su rareza, su belleza y su conservación. El reinado de Luis I fue muy efímero, pues el rey murió, enfermo de viruela, a los siete meses de haber subido al trono. Corría el año 1724. No hubo por tanto mucho tiempo para acuñar monedas a su nombre. Y la llamada onza de oro, los 8 escudos, fue una de ellas.

Moneda ilustrativa

La moneda subastada es bellísima. Conserva todo el brillo original (prácticamente no circuló y la marca de ceca, el Acueducto, se aprecia con nitidez, al igual que el año, 1724) y es extraordinariamente rara, teniendo en cuenta las pocas monedas que se acuñaron durante el reinado del malogrado Luis I de Borbón. Además, la pieza en cuestión encierra una curiosidad muy segoviana: los de Luis I fueron de los últimos oros que se batieron en la ceca de Segovia, que a partir de entonces ya solo realizó acuñaciones en cobre. Los expertos vaticinaban que la moneda acabaría alcanzando los 125.000 euros en el remate, pero los pujadores se animaron y el precio final se detuvo en los 155.000 euros, cantidad a la que hay que añadir el 18% de impuestos.

La subasta, celebrada en Barcelona, estuvo muy concurrida y deparó otras curiosidades. Se pujó por 41 piezas acuñadas en las cecas de Segovia entre los siglos XV y XIX. También alcanzó un precio nada desdeñable la otra joya de la subasta del lote segoviano, la moneda de 8 escudos de 1635, acuñada durante el reinado de Felipe IV, que salió en 25.000 euros y resultó adjudicada en 42.000 euros. Por su parte, por la onza de Felipe V, del año 1721, se pagaron 15.000 euros. Las cantidades que alcanzaron los reales de a 8 de Felipe II, Felipe III y Felipe IV, todos ellos de plata, oscilaron entre los 650 y los 7.000 euros.

La crisis, de momento, no parece afectar a la inversión numismática. La subasta, celebrada en los salones de la casa Aureo&Calicó de Barcelona, estuvo muy animada y contó con un gran número de personas que tomaron parte en las pujas, según informan fuentes de la Asociación Segoviana de Numismática y Coleccionismo, que estuvo representada por Juan Francisco Sáez (filatelia Doblón). Sáez subraya el interés que poseen todas estas piezas, las de plata y por supuesto, las de oro: «La onza de Luis I era la moneda más hermosa y rara de la colección, aunque las correspondientes a los siglos XVI y XVII eran preciosas y de gran calidad, características propias de la producción del Real Ingenio de Segovia y de una excelente conservación posterior».

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