30 años de la Feria numismatica de Zaragoza


La gran feria del coleccionismo de Zaragoza cumplió este sábado treinta años. En ella, alrededor de veinte comerciantes de todas partes del país se han dado cita para poner sus piezas al alcance de los coleccionistas. En esta edición, y según los organizadores, "las visitas han oscilado entre las 1.500 y 2.000 personas".



El encuentro se ha caracterizado por la gran diversidad de monedas presentadas, algunas de ellas procedentes de una época anterior al periodo romano. Además, también se han reunido otros objetos de colección como son los billetes, las postales, los relojes, las medallas y las insignias. Paralelamente a la compra-venta de objetos, muchos asistentes han realizado intercambios con los demás comerciantes o visitantes. Como ejemplo, el cambio de tres reales de a ocho y un columnario de la época de Felipe V por una onza española del reinado de Fernando VII.

Entre los comerciantes se encontraba Juanjo Lavin, actual presidente de la Asociación Española de Numismáticos y poseedor de "uno de los principales repertorios de monedas del país" que, según explica, oscilan desde la época ibérica hasta la actualidad. A pesar de ello, Lavin no se considera coleccionista, pues asegura que las monedas son "su medio de vida". Por otra parte, sí hace gala de ser el mayor coleccionista de postales de pelota del mundo. "El coleccionismo va muy bien en España, pero debe tenerse en cuenta que existe un lado coleccionista y uno inversor. Por ejemplo, una moneda de oro de hace cuatro años ahora te vale el doble", ha asegurado Lavin. Por su parte, Antonio Arguas se inclina más por la visión de los coleccionistas como amantes de la cultura, e indica que esta afición "está alejada de todo el tema de la inversión". Además, asegura que lo que más se ha visto en el encuentro son "intercambios de monedas".

La encargada de organizar esta convención es la asociación numismática Anzar. Según su presidente, Gregorio Coronado Nasarre, pueden encontrarse dos perfiles distintos dentro de los coleccionistas, "los que lo empiezan por iniciativa propia y los que reciben la herencia de los padres o abuelos, quienes suelen ser la gran mayoría". A partir de allí, la gente es muy variada. "A pesar de lo que algunos pueden llegar a pensar, el coleccionismo no es exclusivo de personas con un alto poder adquisitivo". Los precios de las piezas dependen de la fecha de expedición, la calidad en la que se conserva y su exclusividad. Estos criterios son los que hacen que puedan adquirirse algunas piezas de la época romana por 6 euros, mientras que otras monedas de 100 años valen más de 20.000 euros, por ejemplo.

La clave, las nuevas generaciones

La feria de coleccionismo no es la única actividad que organiza la asociación Anzar. A lo largo del año realizan exposiciones, conferencias e intercambios de monedas, con el objetivo de "fomentar el coleccionismo", lo que consideran un sinónimo de "fomentar la cultura". Además, llevan a cabo charlas en colegios, con el propósito de avivar la curiosidad en las nuevas generaciones. Algo que para algunos es algo muy necesario. "No hay un recambio generacional en el mundo del coleccionismo, y eso se nota", ha asegurado Sergio Rubio, comerciante valenciano.

La falta de gente joven no es el único problema que atraviesa el coleccionismo. A el se le suma la crisis económica, que ha bajado los precios de las monedas "en todo el mundo" y que ha supuesto rebajas importantes. Como ha explicado Rubio, un ejemplo de esto sería "el descenso de 300 a 220 euros de una moneda de ocho reales (procedente del siglo XVIII)". Además, este valenciano ha asegurado que, en la actualidad, se puede encontrar una "afluencia de monedas que no se veía desde hace diez años", algo que se debe en gran medida a la "necesidad que tiene la gente de vender sus colecciones para hacer frente a la crisis económica"; lo que hace de este momento "una buena ocasión para iniciarse en el coleccionismo y empezar a comprar". / Via http://www.heraldo.es/

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