Comprar monedas antiguas

El verano es tiempo de viajar, de conocer hermosos lugares, descubrir nuevos paisajes, admirar obras de arte o tumbarse al sol como un lagarto y ver pasar las horas sin tener nada mejor que hacer que sudar el bañador. Sea cual fuere la actividad favorita de cada cual, es una norma común traerse recuerdos de los lugares visitados, que bien pueden ser monedas para los aficionados a la numismática. Hay a quienes les parece muy soso comprar unas monedas como recuerdo, pero a mí me parece mucho más interesante que gastarse el dinero en la enésima figurilla que se pasará encima de una estantería los próximos 10 años sin más función que coger polvo. Así que, para quienes tengáis pensado en comprar algunas monedillas este verano, he aquí algunas consideraciones.

No esperes encontrar chollos. Es extremadamente improbable encontrarse un ejemplar raro y auténtico en mercadillos de cualquier país, y en caso de encontrarlo será caro. Las monedas raras son caras en España, en Suiza, en Nueva York y en China. Que nadie se crea que va a ir a Guatemala y va a encontrar onzas de Guatemala a precio de oro en cualquier anticuario; al igual que los euros de El Vaticano cuestan más o menos lo mismo en España que en Roma. Si allí las monedas costasen la mitad ya hubieran ido los comerciantes antes para hacerse con todas; les saldría a cuenta.

Puedes aprovechar a comprar moneda española. Gracias a que nuestro numerario es muy internacional es probable que tengan alguna pieza española en numismáticas extranjeras. La tónica general es que tienen muy poca demanda, por lo que las monedas de menos de 50 euros (que son la inmensa mayoría) las tienen a precios superiores que en España, mientras que las monedas que rondan los 150-200 euros pueden estar un poquito más baratas ya que no les será fácil venderlas, al igual que tampoco es fácil vender una moneda polaca de 200 euros a un español. No es que vaya a haber margen como para hacer negocio, pero quizá se pueda encontrar un ejemplar decente a un precio atractivo. También hay que tener en cuenta que esos vendedores no están especializados en moneda española, por lo que se corre mucho más riesgo en comprar una moneda falsa. Mi experiencia al respecto es que si se busca moneda española hay muchísima más proporción de falsas fuera que dentro de España, sobre todo columnarios, que es de lo que más se encuentra.

Puedes aprovechar a hacerte con moneda de ese país. Esto puede ser una buena idea si coleccionas moneda internacional. Claramente en Alemania se tiene mucha más variedad de duros alemanes que en España, así que mirando un poco seguro que se encuentra uno bonito a un precio razonable. También hay que tener en cuenta que para saber lo que es “un precio razonable” hay que conocer las monedas que se están buscando, así que habrá que habérselas estudiado antes de ir al viaje.

Si el circulante de ese país te llama la atención… ¡cómpratelo!. Esto es lo que me pasó a mí en Inglaterra: me gustaron sus monedas y me compré un set. Hay quienes simplemente se guardan algunas de las monedas que pasan por su bolsillo y con eso quedan conformes. Yo no lo recomendaría, porque por un poco más se puede comprar un set PROOF, o una tira en sin circular, en cualquier numismática. Por poner un ejemplo, un turista que venga a España podría comprar una tira sin circular de 2012 por 10 euros en vez de guardar una moneda de cada (que le saldría por 5,88 euros). Yo creo que compensa. Igualmente, puede ser un regalo bonito para algún amigo o familiar, aunque yo no hago nunca regalos cuando viajo: sería mi ruina.

Por último, lo más importante: preocúpate por la legislación de ese país en cuestión de exportación de moneda o de bienes históricos y arqueológicos. Esto es muy importante para evitar llevarse sustos por una tontería. Si no salimos de la Unión Europea en principio no debería haber problema, pero en otros países habrá que informarse sobre su política al respecto y en caso de dudas contactar con la embajada antes de ir al viaje. Por ejemplo, el año pasado fui a Rusia y quería hacerme con alguna pieza de 5 kopeks de Catalina la Grande. Pero me estuve informando de la legislación rusa y dejan muy claro que, si eres un particular, sacar cualquier chatarra que pueda tener más de 100 años es ilegal en Rusia. Sería muy difícil que me fuesen a decir algo por un cobre barato, pero desde luego que no me arriesgo a un arresto en Moscú por una tontería.

Las fotos que ilustran la entrada son una onza de Guatemala, rematada por Stack’s en 2009 por 42.500 dólares y 5 kopeks de Catalina la Grande con ceca de Suzun, vendidos en 2009 por esa misma casa de subastas por 100 dólares.
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