LA MONEDA TETRADRACMA

La ciudad de Atenas, devota de Atenea, adoptó durante siglos, como símbolos y marcas propias, la efigie de la virgen hija de Zeus, Diosa de la guerra y de la sabiduría, y la representación de la Lechuza numinosa. Casi todas las monedas atenienses, desde el siglo VI, muestran la efigie de Palas Atenea en el verso, y en el reverso la sagrada Lechuza, la Luna reina de la noche, la ramita de Olivo con su fruto y el nombre del Estado emisor: AQE –apócope del nombre de la ciudad: ATHE–. Durante el siglo V la moneda ateniense con la lechuza, casi siempre de plata, era ya la más fuerte y prestigiada en el Mediterráneo. De hecho la expresión glauka eis Athenas (llevar lechuzas a Atenas) equivalía entonces a cosa superflua e innecesaria (nuestro llevar hierro a Bilbao o echar agua en la mar pero hace dos mil cuatrocientos años).


Circulaba sobre todo el valor de cuatro dracmas, el tetradracma, del que se conservan muchos ejemplares en muy buen estado. Un tetradracma de plata típico, con el mochuelo y el olivo, tiene 24 milímetros de diámetro y pesa 17 gramos. Nos han llegado peor conservadas las monedas de menor valor (el óbolo, por ejemplo, un sexto de dracma), que eran las de circulación cotidiana. El aspecto de las monedas atenienses cambia muy poco, hasta que fueron reemplazadas por monedas romanas, en el siglo I anterior a nuestra era. Minerva aparecerá ya menos en las monedas, pero mantendrá con frecuencia, aunque minúscula, una lechuza a su lado.

fuente
Con la tecnología de Blogger.